«Oh, the little more, and how much it is; and the little less, and what worlds away!»
Puede ser que una posibilidad y un permiso de este tipo sean todo lo que la conciencia religiosa necesita para subsistir. En mi última conferencia tendré que intentar persuadirles de que este es el caso.
Mientras tanto, sin embargo, estoy seguro de que para muchos de mis lectores esta dieta es demasiado escasa. Si el sobrenaturalismo y la unión interior con lo divino son ciertos, piensan ustedes, entonces no debería encontrarse tanto un permiso, como una compulsión para creer.
La filosofía siempre ha profesado probar la verdad religiosa mediante argumentos coercitivos; y la construcción de filosofías de este tipo ha sido siempre una de las funciones favoritas de la vida religiosa, si usamos este término en su amplio sentido histórico. Pero la filosofía religiosa es un tema enorme, y en mi próxima conferencia solo puedo echarle ese breve vistazo que mis límites me permitirán.