Rodriguez then goes on to describe the practice of poverty in more detail.
“El primer punto es el que san Ignacio propone en sus constituciones, cuando dice: ‘Nadie use nada como si fuera su posesión privada’. ‘Una persona religiosa —dice—, respecto a todas las cosas que usa, debe ser como una estatua a la que se puede cubrir con ropas, pero que no siente dolor ni opone resistencia cuando se las quitan de nuevo. De este modo debéis sentir hacia vuestras ropas, vuestros libros, vuestra celda y todo lo demás de lo que os servís; si se os ordena abandonarlas o cambiarlas por otras, no tengáis más pesar que el que tendría una estatua al ser desnudada. De esta manera evitaréis usarlas como si fueran vuestra posesión privada. Pero si, al ceder vuestra celda, o entregar la posesión de este o aquel objeto o cambiarlo por otro, sentís repugnancia y no sois como una estatua, eso demuestra que veis estas cosas como si fueran vuestra propiedad privada’. > > “Y por esto nuestro santo fundador quiso que los superiores pusieran a prueba a sus monjes de algún modo como Dios probó a Abrahán, y sometieran a ensayo su pobreza y su obediencia, para que por este medio conozcan el grado de su virtud y obtengan la oportunidad de progresar siempre más en la perfección,