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nydus/Great ExpectationsPublic
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Table of Contents

XXII

Your guardian was not at that time in Miss Havisham’s counsels, and she was too haughty and too much in love to be advised by anyone. Her relations were poor and scheming, with the exception of my father; he was poor enough, but not timeserving or jealous. The only independent one among them, he warned her that she was doing too much for this man, and was placing herself too unreservedly in his power. She took the first opportunity of angrily ordering my father out of the house, in his presence, and my father has never seen her since.”

Pensé en lo que ella había dicho: «Matthew vendrá a verme por fin cuando me tiendan ya muerta sobre esa mesa»; y le pregunté a Herbert si su padre era tan implacable con ella.

“No es eso —dijo él—, sino que ella le reprochó, en presencia de su prometido, estar decepcionado por la esperanza de adularla en beneficio propio, y, si él fuera a verla ahora, parecería cierto —incluso para él— y también para ella.

Para volver al hombre y liquidar el asunto. El día de la boda estaba fijado, los vestidos de novia se habían comprado, el viaje de bodas estaba planeado, los invitados de la boda habían sido convocados. Llegó el día, pero no el novio. Le escribió una carta—”

—¿Que recibió —intervine— cuando se estaba vistiendo para su boda? ¿A las nueve menos veinte?

—A la hora y el minuto —dijo Herbert, asintiendo con la cabeza—, en que después paró todos los relojes. Qué más había en ella, aparte de que rompió el compromiso de la manera más desalmada, no puedo decírtelo porque no lo sé. Cuando se recuperó de una grave enfermedad que padeció, arrasó todo el lugar, tal como lo has visto, y desde entonces no ha vuelto a ver la luz del día.

—¿Es esa toda la historia? —pregunté, después de reflexionarlo.

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