late at night after that was once when I passed the door of a fairly low-down sort of restaurant and had to step aside to dodge him as he sailed through the air en route for the opposite pavement, with a muscular sort of looking chappie peering out after him with a kind of gloomy satisfaction.
En cierto modo, era imposible no sentir simpatía por el muchacho. Tenía unas cuatro semanas para pasárselo bien como debería haberlo hecho en unos diez años, y no me extrañaba que quisiera darse tanta prisa. Yo habría hecho exactamente lo mismo en su lugar.
Aun así, no se podía negar que la cosa era un tanto exagerada. De no ser por la presencia de lady Malvern y la tía Agatha en la retaguardia, habría contemplado la frenética actividad de Motty con una sonrisa indulgente. Pero no conseguía desechar la sensación de que, tarde o temprano, el pringado destinado a recibir el castigo iba a ser un servidor.
Y entre darle vueltas a esta perspectiva, y quedarme hasta tarde en el viejo apartamento esperando el familiar paso, y arroparlo en la cama cuando llegaba, y colarme en la habitación de los enfermos a la mañana siguiente para contemplar los restos del naufragio, estaba empezando a perder peso. Convertido en una auténtica sombra, os doy mi palabra de honor. Dando saltos ante cualquier ruido repentino y todo eso.
Y ninguna compasión por