eso no le serviría de mucho a nadie. O sea, eres un viejo imbécil consumado, ¿verdad? No es que quiera herir tus sentimientos, por supuesto”.
—No, no, ya veo eso.
—Lo que desearía que hicieras es que le plantearas todo el asunto a ese tipo tuyo, Jeeves, y vieras qué se le ocurre. A menudo me has dicho que ha sacado a otros amigos tuyos de apuros. Por lo que me cuentas, viene a ser el cerebro de la familia.
“Jamás me ha fallado hasta ahora.”
—Entonces preséntale mi caso.
“¿Qué caso?”
“Mi problema.”
“¿Qué problema?”
—Pero bueno, pedazo de inútil, mi tío, por supuesto. ¿Qué te crees que va a decir mi tío