CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Jeeves StoriesPublic
Página 696 de 994
Table of Contents

Sin la opción

al pobre viejo Sippy una de las miradas más desagradables jamás vistas en el Tribunal de Policía de Bosher Street.

—El caso del prisionero León Trotsky —dijo, volviendo a mirar de reojo a Sippy—, el cual tengo muchas razones para sospechar que es un nombre falso y ficticio, es más grave. Ha sido declarado culpable de una agresión gratuita y violenta contra la gente del orden. La declaración del agente ha demostrado que el prisionero le propinó un golpe en el abdomen, causándole intensos dolores internos, y que interfirió con él de otras maneras en el cumplimiento de sus deberes. Soy consciente de que la noche posterior al concurso acuático anual entre las universidades de Oxford y Cambridge las autoridades suelen conceder tradicionalmente cierta manga ancha, pero los actos graves de vandalismo rufianesco como el del prisionero Trotsky no pueden pasarse por alto ni atenuarse. Cumplirá una condena de treinta días en segunda división sin opción a multa.

—¡No, digo yo, eh! ¡Oiga! ¡Rayos y centellas! —protestó el pobre viejo Sippy.

“¡Silencio!”, bramó el petimetre entrometido.

“Siguiente caso”, dijo el juez.

Y eso fue todo.

Todo el asunto fue de lo más desafortunado. La memoria está un tanto difusa; pero, hasta donde puedo reconstruir los hechos, lo que pasó fue más o menos lo siguiente.

Abstemio sujeto como soy por lo general, hay una noche en el año en

696