CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Jeeves StoriesPublic
Página 528 de 994
Table of Contents

La pureza del césped

apuestas hechas y aceptadas sobre el resultado en la taberna del pueblo, y a la fuerte sospecha de que, al menos en una ocasión, la carrera había sido amañada por el corredor más veloz. Aquel desafortunado suceso sacudió mi fe en la naturaleza humana, lo admito; pero aun así había al menos un evento que esperaba confiadamente que permaneciera inmaculado por el miasma del profesionalismo. Aludo a la Carrera de Cuchara y Huevo de las Niñas. Parece, ay, que pecó de optimista”.

Se detuvo de nuevo, y luchó contra sus sentimientos.

“No os fatigaré con los detalles desagradables. Me limitaré a decir que, antes de que se corriera la carrera, un desconocido entre nosotros, el criado de uno de los invitados de la Mansión⁠—no especificaré con más detalle⁠—, se acercó a varios de los competidores y le entregó a cada uno cinco chelines con la condición de que⁠—ejem⁠—terminaran.

Un tardío sentimiento de remordimiento le ha llevado a confesarme lo que hizo, pero ya es tarde. El mal está hecho, y el castigo debe seguir su curso. No es momento para medias tintas. Debo ser firme.

Dictamino que Sarah Mills, Jane Parker, Bessie Clay y Rosie Jukes, las primeras cuatro en cruzar la línea de meta, han perdido su condición de amateurs y quedan descalificadas, y este hermoso costurero, donado por lord Wickhammersley, recae, por consiguiente, en Prudence Baxter.

¡Prudence, da un paso al frente!”

528