qué se trata, Jeeves. Queremos que sugieras algún modo de que el señor Worple entable relación con la señorita Singer sin que se descubra que el señor Corcoran ya la conoce. ¿Entendido?
“Perfectamente, señor.”
“Bueno, trata de pensar en algo”.
“Ya he pensado en algo, señor”.
“¡Sí que los tienes!”
—El plan que le sugiero no puede fracasar, pero tiene lo que a usted le parecerá un inconveniente, señor, y es que requiere un cierto desembolso financiero.
—Quiere decir —le traduje a Corky— que se le ha ocurrido una idea brillante, pero que va a costar un pico.
Naturalmente, al pobre muchacho se le cayó la cara de pena, pues aquello parecía echarlo todo a perder. Pero yo aún estaba bajo el influjo de la tierna mirada de la