a todo esto? Si se lo suelto de golpe, se haría un nudo en la alfombra de la chimenea.
—¿Uno de estos tíos sentimentales, eh?
“De algún modo u otro hay que preparar su mente para recibir la noticia. ¿Pero cómo?”
“¡Ah!”
“¡Sí que ayuda mucho ese ‘ah’! Verás, yo más o menos depongo del viejo. Si me corta la mesada, estaría pero bien jodido. Así que cuéntale todo el embrollo a Jeeves y mira a ver si no puede inventarse un final feliz de alguna manera. Dile que mi porvenir está en sus manos y que, si doblan las campanas de boda, puede contar conmigo, hasta la mitad de mi reino, si hace