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nydus/Jeeves StoriesPublic
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Jeeves en primavera

el desarrollo de los acontecimientos. Bingo, sin estar nadando en la abundancia, siempre ha tenido bastante efectivo. Aparte de lo que recibía de su tío, sabía que había terminado la temporada de saltos con un buen margen de beneficios. ¿Por qué, entonces, estaba invitando a la chica a almorzar en este tugurio infame? No podía ser porque anduviera corto de fondos.

Justo entonces llegó la camarera. Una chica bastante bonita.

—¿No vamos a esperar a —? —empecé a decirle a Bingo, pensando que tenía tela que, además de invitar a una chica a almorzar a un sitio como este, se lanzara sobre los comestibles antes de que ella apareciera, cuando le pillé la cara y me callé.

El hombre tenía los ojos desorbitados. Su rostro entero estaba bañado en un intenso rubor. Parecía El despertar del alma hecho en tonos rosas.

—¡Hola, Mabel! —dijo con una especie de sofoco.

—¡Hola! —dijo la chica.

—Mabel —dijo Bingo—, este es Bertie Wooster, un amigo mío.

—Encantada de conocerle —dijo—. Buena mañana.

—Bien —dije.

—Ya ves que llevo la corbata puesta —dijo Bingo.

—Te queda hermoso —dijo la muchacha.

En lo personal, si alguien me hubiera dicho que una corbata así me sentaba bien, me habría levantado y le habría pegado en la chola, sin importarme su edad ni su sexo; pero el pobre viejo Bingo simplemente se puso todo atolondrado de

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