que le gusta a él le gustará al gran público. Mientras que, a la inversa, lo que a él no le gusta será demasiado infumable para cualquiera. ¡El chaval es una plaga, una verruga y un nido de víboras, y debería ser estrangulado!”
El ensayo continuó. El protagonista se saltó su línea. Hubo un breve estallido de furia entre el director de escena y una Voz llamada Bill que procedía de algún lugar cercano al techo, siendo el tema de discusión dónde demonios estaban los «ámbares» de Bill en aquel preciso momento. Luego las cosas siguieron su curso hasta que llegó el momento de la gran escena de Cyril.
Todavía estaba un tanto confuso en cuanto al