trato se vino abajo porque resultó que el tipo era un anarquista y pretendía darle una patada al viejo en lugar de estrecharle la mano. Aun así, me costó Horas y Horas convencer a Bicky de que no aceptara el dinero y dejara que las cosas siguieran su curso. Parecía considerar al hermano del empeñista más bien como a un deportista y benefactor de la humanidad que otra cosa.
Me inclino a pensar que todo el asunto se habría venido abajo a no ser por Jeeves. No cabe duda de que Jeeves está en una categoría propia. En materia de inteligencia y recursos, no creo haber conocido jamás a un tipo tan brillantemente