llegué a mi asiento. Era una de esas cintas del oeste, en las que el vaquero salta a su caballo y atraviesa el campo a ciento cincuenta millas por hora para escapar del sheriff, ¡sin saber, el pobre infeliz!, que le daría igual quedarse donde está, ya que el sheriff tiene un caballo propio capaz de correr a tres millas por hora sin toser. Justo iba a cerrar los ojos e intentar desconectar hasta que anunciaran el nombre de Gussie, cuando descubrí que estaba sentado al lado de una chica endiabladamente bonita.
No, let me be honest. When I went in I had seen that there was a deucedly pretty girl sitting in that particular seat, so I had taken the next one.
What happened now was that I began, as it were, to drink her in. I wished they would turn the lights up so that I could see her better.
She was rather small, with great big eyes and a ripping smile. It was a shame to let all that run to seed, so to speak, in semidarkness.
De repente se encendieron las luces y la orquesta empezó a tocar una melodía que, aunque no tengo mucha facilidad para la música, me resultó de algún modo familiar.
Al instante siguiente, el viejo Gussie salió saltando desde bambalinas con una levita morada y un sombrero de copa marrón, sonrió débilmente al público, tropezó con sus propios pies, se sonrojó y empezó a cantar la canción de Tennessee.
Fue un desastre. Al pobre Chiflado le había