él me dijo que lo habías estado ayudando”.
“Hice cuanto pude, señor. Y me complace informar de que ahora los asuntos parecen marchar sobre ruedas. ¿Un güisqui, señor?”
“Gracias. Este—Jeeves”.
“¿Señor?”
“En otra ocasión. …”
“¿Señor?”
—Oh, nada. … No todo el soda, Jeeves.
“Muy bien, señor.”
Empezó a alejarse flotando.
—¡Oh, Jeeves!