CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Jeeves StoriesPublic
Página 30 de 994
Table of Contents

Extricating Young Gussie

entrado un pánico escénico tan terrible que prácticamente le había anulado la voz. Sonaba como el eco lejano del pasado «tirolesando» a través de una frazada de lana.

Por primera vez desde que me enteré de que iba a meterse en el vodevil, sentí que una débil esperanza se apoderaba de mí.

Me daba pena el infeliz, por supuesto, pero no se podía negar que el asunto tenía su lado bueno. Ninguna empresa en este mundo iba a seguir pagando treinta y cinco dólares a la semana por este tipo de número. Esta iba a ser la primera y única actuación de Gussie. Tendría que abandonar la profesión.

El viejo diría: «Aparta las manos de mi hija». Y, con una pizca de buena suerte, me veía a mí mismo conduciendo a Gussie hacia el siguiente transatlántico con destino a Inglaterra y entregándoselo san y salvo a la tía Ágatha.

Como pudo terminó la canción y salió cojeando en medio de estruendosos silencios del público.

Hubo un breve respiro, y luego volvió a salir.

Esta vez cantó como si nadie lo quisiera. Como canción, no era una canción muy patética, ya que trataba toda de mapaches arrumacos en junio bajo la luna, y así sucesivamente, pero Gussie la interpretó de un modo tan triste y abatido que había una angustia genuina en cada verso. Para cuando llegó al estribillo, yo estaba casi al borde de las lágrimas. Parecía un mundo tan asqueroso con toda esa clase de cosas sucediendo en él.

Empezó el estribillo, y entonces pasó lo

30