cosa curiosa: la señora Epanchina estaba tan enojada que llamó a Varia —Varia estaba hablando con las muchachas— y la echó de la casa, «para siempre», dijo. «Lo supe por la propia Varia; la señora Epanchina fue de lo más educada, pero firme; y cuando Varia se despidió de las muchachas, no les dijo nada al respecto, y ellas no sabían que se estaban despidiendo por última vez». Me da pena Varia, y Gania también; no es mala persona del todo, a pesar de sus defectos, ¡y nunca me perdonaré el no haberlo querido antes! No sé si debo seguir yendo a casa de los Epanchin ahora —concluyó Colia—; me gusta ser completamente independiente de los demás y de las peleas ajenas si puedo; pero tengo que pensarlo.
—No creo que debas afligirte por Gania —dijo el príncipe—; pues si lo que dices es cierto, debe considerársele peligroso en la casa de los Epanchin, y si es así, se le debieron de fomentar ciertas esperanzas.