confianza con Evgueni Pávlovitch. Entre ellos había un joven oficial, un muchacho notablemente apuesto, muy bondadoso y gran charlatán. Intentó entablar conversación con Aglaya e hizo cuanto pudo por captar su atención. Aglaya se portó con él muy amablemente, charlando y riendo alegremente. Evgueni Pávlovitch le pidió permiso al príncipe para presentarle a su amigo. El príncipe apenas se dio cuenta de lo que se le pedía, pero la presentación se llevó a cabo; ambos se inclinaron y se estrecharon la mano.
El amigo de Evgueni Pávlovich le hizo una pregunta al príncipe, pero este no respondió, o si lo hizo, masculló algo tan extrañamente confuso que no se entendía nada.
El oficial lo miró fijamente, luego miró a Evgueni, adivinó por qué este se lo había presentado y volvió a prestarle toda su atención a Aglaya. Solo Evgueni Pávlovich advirtió que Aglaya se sonrojó un instante por esto.
El príncipe no notaba que los demás hablaban y se esforzaban por agradar a Aglaya; de hecho, por momentos, casi olvidaba que estaba sentado al lado de ella misma.