7. LIMITACIÓN A OBJETOS MATERIALES.
Los escritores de teoría no tardaron en advertir la dificultad del tema y se creyeron con derecho a deshacerse de él orientando sus máximas y sistemas únicamente hacia las cosas materiales y una actividad unilateral. Su objetivo era alcanzar resultados, como en la ciencia de la preparación para la guerra, totalmente ciertos y positivos, y por consiguiente tener en cuenta únicamente aquello que pudiera convertirse en objeto de cálculo.
8. SUPERIORIDAD DE NÚMEROS.
Siendo la superioridad numérica una condición material, fue elegida de entre todos los factores necesarios para producir la victoria, porque podía someterse a leyes matemáticas mediante combinaciones de tiempo y espacio.
Se creyó posible prescindir de todas las demás circunstancias, suponiéndolas iguales en ambos bandos y, por tanto, capaces de neutralizarse mutuamente.
Esto habría estado muy bien de haberse hecho para obtener un conocimiento preliminar de este único factor, de acuerdo con sus relaciones; pero erigir en regla permanente el considerar la superioridad numérica como la única ley; ver todo el secreto del arte de la guerra en la fórmula: en un tiempo dado, en un punto dado, reunir masas superiores, fue una restricción anulada por la fuerza de las realidades.
9. APROVISIONAMIENTO DE TROPAS.
Por una escuela teórica se hizo el intento de sistematizar asimismo otro elemento material, haciendo del mantenimiento de las tropas, según un organismo del ejército previamente establecido, el legislador supremo en la conducción superior de la guerra. De este modo, ciertamente, se llegó a