En cuanto a las consecuencias, o hablando con más propiedad, la eficacia de una victoria, depende principalmente de cuatro puntos:
- Sobre la forma táctica adoptada como orden de batalla.
- Sobre la naturaleza del país.
- Sobre las proporciones relativas de los tres brazos.
- De la fuerza relativa de los dos Ejércitos.
Una batalla con frentes paralelos y sin ninguna acción contra un flanco rara vez arrojará un éxito tan grande como aquella en la que el ejército derrotado ha sido envuelto, o compelido a cambiar de frente en mayor o menor medida. En un país quebrado o montañoso los éxitos son asimismo menores, porque el poder del golpe es en todas partes menor.
Si la caballería del vencido es igual o superior a la del vencedor, los efectos de la persecución disminuyen y, con ello, se pierde gran parte de los resultados de la victoria.
Finalmente es fácil comprender que si