Cuanto más corto es el tiempo de reposo del ejército, menos completa necesita ser la cobertura del mismo, pues el enemigo apenas tiene tiempo para enterarse de un día para otro de lo que está cubierto y lo que no.
Cuanto más prolongada ha de ser la parada, más completa debe ser la observación y la cobertura de todos los puntos de aproximación. Por regla general, por tanto, cuando la parada es larga, la vanguardia se extiende cada vez más hasta convertirse en una línea de puestos.
Que el cambio sea completo, o que la idea de un cuerpo concentrado siga predominando, depende principalmente de dos circunstancias:
- La primera es la proximidad de los ejércitos contendientes;
- la segunda es la naturaleza del país.
Si los ejércitos se hallan muy próximos en comparación con la anchura de su frente, a menudo será imposible destacar una vanguardia entre ellos, y los ejércitos se verán obligados a confiar su seguridad a