importantes. Entramos en esta parte más íntima de su dominio, donde todos los demás hilos se encuentran, no sin cierto grado de timidez, la cual, por cierto, está más que justificada
Si, por un lado, vemos cuán sumamente sencillas parecen las operaciones de la guerra; si oímos y leemos cómo los más grandes generales hablan de ella, de la manera más llana y breve, cómo el gobierno y la gestión de esta máquina pesada, con sus cien mil miembros, se trata en sus labios como si solo hablaran de sus propias personas, de modo que todo el tremendo acto de la guerra se individualiza en una especie de duelo; si hallamos también los motivos de su acción vinculados a veces con unas pocas ideas sencillas, a veces con cierta exaltación de los sentimientos; si vemos la manera fácil, segura, podríamos decir incluso ligera, en que tratan el asunto y vemos ahora, por otro lado, el inmenso número de circunstancias que se presentan a la consideración de la mente; las largas, a menudo indefinidas distancias hacia las que se extienden los hilos del asunto y la cantidad de combinaciones que se anteponen a nosotros; si reflexionamos que es deber de la teoría abarcar todo esto sistemáticamente, es decir, con claridad y plenitud, y remitir siempre la acción a la necesidad de una causa suficiente, nos sobrevienen entonces un temor abrumador de ser arrastrados hacia un dogmatismo pedante, de arrastrarnos por las regiones inferiores de pesadas y absortas concepciones, donde jamás encontraremos a ningún gran capitán con su coup d'œil natural. Si el resultado de un intento de teoría ha de ser de esta clase, habría sido igual, o más bien, habría sido mejor no haber hecho el intento; eso solo podría acarrearle a la teoría el desprecio del genio, y el intento mismo pronto sería olvidado. Y, por otra parte, este coup d'œil fácil del general, este sencillo arte de formarse nociones, esta personificación de toda la acción de la guerra, es tan completa y absolutamente el alma del método correcto de conducir la guerra, que solo a través de este camino amplio es posible concebir esa libertad de