- Esta ayuda puede prestarse bien acudiendo directamente desde la retaguardia para reforzar y restablecer la defensa pasiva, * o bien atacando al enemigo por el flanco, * o incluso amenazando su línea de retirada. Si el atacante amenaza el flanco de un puesto no con un ataque directo, sino únicamente mediante una posición desde la cual puede actuar sobre las comunicaciones de este puesto, entonces debe atacarse formalmente al cuerpo que ha avanzado con este propósito, o bien debe recurrirse a la vía de las represalias actuando a su vez sobre las
Vemos, por tanto, que por muy pasiva que sea esta defensa en las ideas principales en que se basa, aún debe comprender muchos medios activos, y en su organización puede estar prevenida de múltiples maneras contra los acontecimientos complejos.
Por lo general, pasan por ser las mejores aquellas defensas que hacen un mayor uso de los medios activos o incluso ofensivos; pero esto depende en gran parte de la naturaleza del país, de las características de las tropas y aun del talento del general; en parte también somos muy propensos en general a esperar demasiado del movimiento y de otras medidas auxiliares de carácter activo, y a confiar demasiado poco en la defensa local de un formidable obstáculo natural.
Creemos haber explicado así suficientemente lo que entendemos por una línea de defensa extendida, y pasamos ahora al tercer medio auxiliar: situarnos frente al enemigo mediante una marcha rápida hacia un flanco.
Este medio es necesariamente uno de los previstos para aquella defensa de un país que ahora estamos considerando. En primer lugar, el defensor, aun con la posición más extendida, a menudo no puede vigilar todos los accesos a su país que se encuentran amenazados;