en que, por regla general, con este gran medio estratégico de defensa, la defensa táctica raras vez o nunca debe tener lugar. El carácter de un combate con levas nacionales es el mismo que el de todos los combates de masas de tropas de inferior calidad: gran ímpetu y ardiente ardor al comienzo, pero poca frialdad o tenacidad si el combate se prolonga. Además, la derrota y dispersión de un cuerpo de levas nacionales no tiene consecuencias materiales, pues ya cuentan con ello, pero un cuerpo de esta descripción no debe ser destrozado por pérdidas en muertos, heridos y prisioneros; una derrota de ese tipo enfriaría pronto su ardor. Pero ambas peculiaridades son enteramente opuestas a la naturaleza de una defensiva táctica. En el combate defensivo se requiere una acción persistente, lenta y sistemática, y hay que correr grandes riesgos; un mero intento, del que podamos desistir tan pronto como queramos, nunca puede conducir a resultados en la defensiva. Si, por consiguiente, se confía a las levas nacionales la defensa de una porción determinada de territorio, debe cuidarse de que la medida no conduzca a un combate defensivo grande y regular; pues por muy favorables que las circunstancias les fueran, serían derrotadas con seguridad. Pueden, y deben, por tanto, defender los accesos a las montañas, diques, el paso de pantanos y ríos tanto tiempo como sea posible; pero una vez que sean rotas, deben más bien dispersarse y continuar su defensa mediante ataques repentinos, antes que concentrarse y dejarse encerrar en algún último refugio estrecho en una posición defensiva regular.—Por muy valiente que sea una nación, por muy guerreros que sean sus hábitos, por muy intenso que sea su odio al enemigo, por muy favorable que sea la naturaleza del país, es un hecho innegable que una guerra popular no puede mantenerse en una atmósfera demasiado llena de peligro. Si, por lo tanto, su material combustible ha de ser avivado por algún medio hasta convertirse en una llama considerable, debe ser en puntos remotos donde haya más aire y donde no pueda ser extinguido por un solo gran golpe.
Después de estas reflexiones, que tienen más la naturaleza de impresiones subjetivas que de análisis objetivo, debido a que el tema es aún de rara