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nydus/Die TraumdeutungPublic
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I. La literatura científica de los problemas del sueño

esclarecer el origen de los sueños inmorales, y se desarrolla una nueva oposición según se busque dicho origen en las funciones de la vida psíquica o en alteraciones de la misma condicionadas somáticamente. La fuerza imperativa de la realidad hace entonces que los defensores de la responsabilidad y de la irresponsabilidad de la vida onírica coincidan en el reconocimiento de una fuente psíquica especial para la inmoralidad de los sueños.

Todos aquellos que hacen que la moralidad subsistatambién en el sueño, se guardan, sin embargo, de asumir la plena responsabilidad de sus sueños.

Haffner dice (p. 24):

»No somos responsables de los sueños, porque a nuestro pensamiento y a nuestra voluntad les ha sido arrebatada la base sobre la cual nuestra vida tiene únicamente verdad y realidad . . . Por eso mismo, ningún querer ni obrar onírico puede ser virtud o pecado.«

No obstante, el hombre es responsable del sueño pecufioso, en la medida en que lo causa indirectamente. Le surge el deber de depurar moralmente su alma, tanto en la vigilia como, de manera muy especial, antes de irse a dormir.

Mucho más profundo llega el análisis de esta mezcla de rechazo y de reconocimiento de la responsabilidad por el contenido moral de los sueños en Hildebrandt. Tras haber expuesto que el modo dramático de representación del sueño, la concentración de los procesos de reflexión más complicados en el más mínimo fragmento temporal y la devaluación y mezcla de los elementos representativos en el sueño —reconocida también por él— deben descontarse frente a la apariencia inmoral de los sueños, confiesa que, sin embargo, plantea los más serios reparos negar rotundamente toda responsabilidad por los pecados y culpas oníricos.

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