es ist aber gar nicht gesagt, daß dies Alphabet an und für sich unsinnig
La concepción del sueño como guardián del sueño, que precisamente al despertar a causa de un estímulo parece contradecir tanto la sensación subjetiva, ya fue defendida por Jean Paul:
«Tan pronto como el espíritu, incluso ante ataques más fuertes del exterior, solo sabe inventar una historia onírica que los motiva y entreteje: así es como el sueño prolonga precisamente el sueño.»
También la antiquísima, y acaso más arraigada superstición sobre el poder divinatorio del sueño ha sido transvalorada por Hebbel, en el verdadero sentido de la palabra:
«Los antiguos querían vaticinar a través del sueño lo que le acontecería al hombre. ¡Eso era erróneo! Mucho más cabe vaticinar a partir del sueño lo que este hará».
Y de otro modo:
Angst- und Wunschträume in der Dichtung.
Después de estas muestras no nos sorprenderá saber