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nydus/Die TraumdeutungPublic
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VI. La labor del sueño.

médico trabajé durante mucho tiempo en el instituto químico sin lograr gran cosa en las artes allí requeridas, y por eso en la vigilia nunca pienso con gusto en este episodio infecundo y en realidad vergonzoso de mi aprendizaje. En cambio, se ha convertido en un sueño recurrente mío el que trabajo en el laboratorio, hago análisis, experimento diversas cosas, etc.; estos sueños son tan desagradables como los sueños de exámenes y nunca muy nítidos. Al interpretar uno de estos sueños, al fin me percaté de la palabra «análisis», que me ofreció la clave para la comprensión. Desde entonces me he convertido en «analista», hago análisis que son muy alabados, ciertamente psicoanálisis. Comprendí entonces que, si en la vida diurna me he enorgullecido de este tipo de análisis, si quiero jactarme ante mí mismo de cuán lejos he llegado, el sueño me echa en cara por la noche aquellos otros análisis fallidos de los que no tenía motivo para estar orgulloso; son sueños de castigo del advenedizo, como los del oficial sastre que se había convertido en un consagrado poeta. Pero ¿cómo le es posible al sueño ponerse al servicio de la autocrítica en el conflicto entre el orgullo de parvenu y dicha autocrítica, y tomar como contenido una sensata advertencia en lugar de un ilícito cumplimiento de deseos? Ya mencioné que responder a esta pregunta entraña dificultades. Podemos deducir que en la base del sueño se formó primero una fantasía de ambición soberbia, pero en su lugar ha entrado en el contenido del sueño su atenuación y humillación. Cabe recordar que en la vida anímica existen tendencias masoquistas a las que se podría atribuir semejante inversión. Sin embargo, un análisis más minucioso de algunos de estos sueños permite reconocer algo más. En los vagos accesorios de uno de mis

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