Miß Calkins erwähnt zweier Träume, welche die genaue Reproduktion eines Erlebnisses vom Vortage zum Inhalt hatten und ich selbst werde späterhin Anlaß nehmen, ein mir bekanntgewordenes Beispiel von unveränderter Traumwiederkehr eines Kindererlebnisses mitzuteilen5.
c) Traumreize und Traumquellen .
Lo que deba entenderse por estímulos oníricos o fuentes de los sueños puede aclararse recurriendo al dicho popular «los sueños vienen del estómago». Detrás de la formulación de estos conceptos se oculta una teoría que entiende el sueño como la consecuencia de una perturbación del mismo. No se habría soñado de no haberse manifestado algo perturbador durante el dormir, y el sueño es la reacción a esta perturbación.
Las discusiones sobre las causas excitantes de los sueños ocupan el espacio más amplio en las exposiciones de los autores. Es evidente que el problema solo pudo plantearse a partir del momento en que el sueño se convirtió en objeto de la investigación biológica. Los antiguos, para quienes el sueño era considerado como un mensaje divino, no necesitaban buscar una fuente de estímulo para él; el sueño fluía de la voluntad de la potencia divina o demoníaca, y su contenido, de su saber o intención. Para la ciencia se planteó enseguida la cuestión de si el estímulo para soñar era siempre el mismo o podía ser múltiple, y con ello la consideración de si la explicación causal del sueño correspondía a la psicología o más bien a la fisiología. La mayoría de los autores parecen suponer que las causas de la perturbación del sueño, es decir, las fuentes del ensueño, pueden ser de índole muy diversa y que tanto los estímulos corporales como las excitaciones anímicas llegan a desempeñar el papel de excitadores de los sueños. Las opiniones divergen ampliamente en cuanto a la preferencia