fracasa. El proceso onírico es admitido primeramente como cumplimiento de deseo del inconsciente; si este intento de cumplimiento de deseo sacude al preconsciente con tanta intensidad que este ya no puede conservar su tranquilidad, el sueño ha roto el compromiso y ya no cumple la otra parte de su tarea. Es entonces interrumpido de inmediato y sustituido por el despertar completo. En realidad, tampoco aquí es culpa del sueño si este, que por lo demás es el guardián del sueño, tiene que actuar como perturbador del mismo, ni tiene por qué predisponernos en contra de su finalidad. No es este el único caso en el organismo en que una disposición por lo demás útil se vuelve inútil y perturbadora tan pronto como se altera algo en las condiciones de su surgimiento, y entonces la perturbación sirve al menos al nuevo propósito de señalar la alteración y despertar contra ella los medios de regulación del organismo. Tengo presente, por supuesto, el caso del sueño de angustia, y para no dar la razón a la apariencia de que eludo a este testigo en contra de la teoría del cumplimiento de deseo siempre que lo encuentro, quiero acercarme a la explicación del sueño de angustia, al menos mediante insinuaciones.
Que un proceso anímico que engendra angustia pueda ser, a pesar de ello, una realización de deseo, ya no encierra para nosotros contradicción alguna. Sabemos explicarnos este fenómeno suponiendo que el deseo pertenece a un sistema, el Incc, mientras que el sistema del Prcc ha rechazado y reprimido tal deseo. El sometimiento del Incc por el Prcc no es absoluto ni siquiera en plena salud psíquica; la medida de esta represión determina el grado de nuestra normalidad psíquica. Los síntomas neuróticos nos indican que ambos sistemas se hallan en conflicto el uno con el otro; son los resultados de compromiso de este conflicto, que le ponen fin de manera provisional. Permiten, por un lado, una vía de salida al Incc para la descarga de su excitación, le sirven como portillo de salida y, sin embargo, otorgan por el otro al Prcc la posibilidad de dominar en cierta medida al Incc. Es instructivo,