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nydus/Die TraumdeutungPublic
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VI. La labor del sueño.

sueños de laboratorio, tenía justamente aquella edad que me situaba en el año más sombrío y sin éxito de mi carrera médica; aún no tenía empleo y no sabía cómo ganarme la vida, ¡pero al mismo tiempo resultaba de pronto que tenía la opción entre varias mujeres con las que debía casarme! Así pues, yo era joven de nuevo y, sobre todo, ella era joven de nuevo, la mujer que había compartido conmigo todos esos años duros. De este modo quedaba delatado uno de los deseos incesantemente roedores del hombre envejecido como el incitador onírico inconsciente. Cierto es que la lucha librada en otras capas psíquicas entre la vanidad y la autocrítica había determinado el contenido del sueño, pero solo el deseo juvenil de raíces más profundas lo había hecho posible como sueño. También uno se dice a veces en la vigilia: hoy las cosas van muy bien, y hubo una época difícil; pero entonces era hermoso de todos modos; al fin y al cabo, eras muy joven.

Al juzgar los sueños que un poeta comunica, se puede suponer con bastante frecuencia que ha excluido de dicha comunicación aquellos detalles del contenido onírico que percibió como molestos y consideró insignificantes.

Sus sueños nos plantean entonces acertijos que se resolverían pronto si el contenido onírico se reprodujera con exactitud.

O. Rank machte mich auch aufmerksam, daß im Grimmschen Märchen vom tapferen Schneiderlein oder »Sieben auf einen Streich« ein ganz ähnlicher Traum eines Emporkömmlings erzählt wird. Der Schneider, der Heros und Schwiegersohn des Königs geworden ist, träumt eines Nachts bei der Prinzessin, seiner Gemahlin, von seinem Handwerk; diese, mißtrauisch geworden, bestellt nun Bewaffnete für die nächste Nacht, die das aus dem Traum Gesprochene anhören und sich der Person des Träumers versichern sollen. Aber das Schneiderlein ist gewarnt und weiß

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