Los sueños y su interpretación en el mito.
Como aquí se trata de una representación simbólica de la desfloración —la cual, desde una perspectiva sádica, se presenta como un asesinato, sin faltar tampoco la sangre—, un sueño de premisas similares y perteneciente a una tradición totalmente distinta muestra el mismo deseo bajo un atuendo también típicamente simbólico. Saxo Grammaticus (ed. Hölder p. 319) cuenta la siguiente historia: Thyri le suplica encarecidamente a su esposo Gormo en la noche de bodas que se abstenga del coito durante tres noches; no se le entregará hasta que él reciba en sueños una señal de que su matrimonio será fructífero. Bajo estas extrañas condiciones, él sueña lo siguiente: «Dos pájaros, el uno más grande que el otro, descendieron sobre los genitales de su esposa (prolapsos) y, con el cuerpo oscilante, volvieron a elevarse en vuelo hacia los aires. Al cabo de un rato regresan y se posan en sus manos. Una segunda y una tercera vez vuelan, fortalecidos por un breve descanso (recreatos), hasta que por fin el más pequeño de ellos, separado de su compañero y con el plumaje ensangrentado (pennis cruore oblitis), regresa a él. Asustado por esta visión, da expresión a su terror, durmiente como estaba, y llena toda la casa con fuertes gritos. Pero Thyri se muestra muy alegrada por el sueño y opina que jamás se habría convertido en su esposa de no haber extraído de estas imágenes oníricas la segura garantía de su felicidad». Este sueño de desfloración, característico en todos sus detalles, es interpretado por la mujer —mediante un leve desplazamiento de sus propios impulsos desiderativos— como un signo menos ofensivo de bendición filial. El pájaro aparece aquí claramente como símbolo fálico, incluso con una representación particular de los diferentes estados (grande y pequeño); tanto el