la psicología del artista y permiten reconocer claramente que tanto las fuerzas pulsionales inconscientes como el contenido psíquico son los mismos en ambos casos, y que solo la conformación denominada «elaboración secundaria» difiere en puntos esenciales. En el fondo, sin embargo, también el poeta se crea en su obra un cumplimiento multiforme, desfigurado y revestido simbólicamente de sus deseos más secretos; también él posibilita la satisfacción y la descarga (catarsis) temporales a los impulsos reprimidos en la infancia, pero que continúan actuando con fuerza en el inconsciente.
Motivos oníricos típicos en la poesía.
Esto no solo puede deducirse de los sueños, por ser un proceso similar, sino que ciertas imágenes oníricas permiten evidenciar estos impulsos instintivos humanos generales y seguir en detalle sus transformaciones hasta la obra de arte. Se trata de los llamados «sueños típicos», que ya nos han proporcionado información decisiva sobre fuentes anímicas particulares de los