regla general se ancla en un rincón del complejo representativo diferente de aquel del que parte la conexión reprimida, pero esencial. O bien ambos pensamientos están sujetos por sí mismos a la censura debido a su contenido; entonces no aparecen ambos en su forma correcta, sino modificada, sustituida, y los dos pensamientos sustitutos se eligen de tal modo que reproducen mediante una asociación superficial la conexión esencial en la que se hallan aquellos a los que sustituyen. Bajo la presión de la censura, en ambos casos se ha producido aquí un desplazamiento desde una asociación normal y seria hacia otra superficial y de apariencia absurda.
Como sabemos de estas alteraciones, nos entregamos en la interpretación de los sueños a las asociaciones superficiales sin la menor reserva7.
Justificación de la técnica de interpretación.
De los dos principios —que al renunciar a las representaciones meta conscientes, el dominio sobre el transcurso de las representaciones pasa a las representaciones meta ocultas, y que las asociaciones superficiales son solo un sustituto por desplazamiento de otras reprimidas y más profundas—, el psicoanálisis hace el uso más amplio en las neurosis; es más, eleva ambos principios a pilares fundamentales de su técnica. Cuando le encargo a un paciente que abandone toda reflexión y me refiera todo lo que se le venga entonces a la cabeza, mantengo el presupuesto de que no puede abandonar las representaciones meta del tratamiento, y me considero con derecho a inferir que lo que me relata, por más inofensivo y arbitrario que parezca, guarda relación con su estado enfermizo. Otra representación meta, de la que el paciente no sospecha nada, es la de mi propia persona.