CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Die TraumdeutungPublic
Página 189 de 937
Table of Contents

IV. La distorsión onírica.

de indicios reales, más o menos como una difamación bien hecha que «tiene algo de cierto», pues en su día el amigo R. tuvo en contra el dictamen de un catedrático especialista, y el amigo N. me proporcionó cándidamente él mismo el material para la infamia. A pesar de todo, lo repito, el sueño me parece necesitado de mayor aclaración.

Me acuerdo ahora de que el sueño contenía todavía un trozo que hasta ahora no ha tenido en cuenta la interpretación. Después de ocurrírseme que R. es mi tío, siento en el sueño una cálida ternura hacia él. ¿A dónde pertenece este sentimiento?

Por mi tío Josef nunca he tenido, naturalmente, sentimientos tiernos. El amigo R. me es querido y entrañable desde hace años; pero si fuese a verle y le expresase mi afecto con palabras que se correspondiesen aproximadamente con el grado de mi ternura en el sueño, sin duda se asombraría.

Mi ternura hacia él me parece falsa y exagerada, de manera similar a mi juicio sobre sus cualidades intelectuales, que expreso mediante la fusión de su personalidad con la del tío; pero exagerada en sentido contrario.

Nun dämmert mir aber ein neuer Sachverhalt.

Die Zärtlichkeit des Traumes gehört nicht zum latenten Inhalt, zu den Gedanken hinter dem Traume; sie steht im Gegensatze zu diesem Inhalt; sie ist geeignet, mir die Kenntnis der Traumdeutung zu verdecken. Wahrscheinlich ist gerade dies ihre Bestimmung. Ich erinnere mich, mit welchem Widerstand ich an die Traumdeutung ging, wie lange ich sie aufschieben wollte und den Traum für baren Unsinn erklärte. Von meinen psychoanalytischen Behandlungen her weiß ich, wie ein solches Verwerfungsurteil zu deuten ist. Es hat keinen Erkenntniswert, sondern bloß den einer Affektäußerung. Wenn meine kleine Tochter einen Apfel nicht mag, den man ihr angeboten hat, so behauptet sie, der Apfel schmeckt bitter, ohne ihn auch nur gekostet zu haben.

189