a la soñadora ya no le gustó nada el hermoso sueño.
a) Vestíbulo: Va a la cocina con las dos muchachas y las regaña por no acabar «con este poquito de comida» y ve al mismo tiempo tanta vajilla destrozada dispuesta para escurrir, vajilla burda amontonada.
Anotación posterior: Las dos muchachas van a buscar agua y al hacerlo tienen que meterse como en un río que llega hasta la casa o hasta el patio22.
b) Sueño principal: Ella baja desde lo alto por unas barandillas o vallas peculiares, que están unidas formando grandes cuadros y consisten en un entramado de pequeños cuadrados. En realidad no está preparado para trepar; ella siempre se preocupa de encontrar sitio para el pie, y se alegra de que su vestido no se enganche en ninguna parte al hacerlo, de mantenerse tan decente al caminar. Al mismo tiempo lleva una rama grande en la mano, en realidad como un árbol, que está densamente cubierto de flores rojas , ramificado y extendido. La idea es que son flores de cerezo, pero también parecen camelias dobles, las cuales por supuesto no crecen en los árboles. Durante el descenso tiene primero una , luego de repente dos , más tarde de nuevo una . Cuando llega abajo, las flores inferiores ya están bastante caídas . Al llegar abajo, ve entonces a un mozo de cuadra que está —por así decirlo— peinando un árbol idéntico, es decir, arrancando con un trozo de madera espesos mechones de pelo que cuelgan de él como musgo. Otros obreros han cortado esas ramas de un jardín y las han arrojado a la calle , donde están tiradas , de modo que mucha gente coge una . Pero ella pregunta si eso está bien, si uno también puede coger una . En el jardín