el sueño; el amileno pertenece a estos elementos excelentes, predestinados para el contenido del sueño. El rico grupo de ideas «Wilhelm» es animado precisamente por el contraste con Otto y se destacan en él aquellos elementos que resuenan con los ya excitados en Otto. En todo este sueño recurro, en efecto, de una persona que excita mi desagrado a otra que puedo contraponerle según mi deseo, invoco rasgo por rasgo al amigo contra el adversario. Así, el amileno en Otto despierta también en el otro grupo recuerdos del ámbito de la química; la trimetilamina, apoyada desde varios flancos, accede al contenido del sueño. También el «amileno» podría entrar sin transformarse en el contenido del sueño, pero queda sujeto a la influencia del grupo «Wilhelm», en la medida en que, de todo el ámbito de recuerdos que abarca este nombre, se busca un elemento que pueda resultar en una doble determinación para el amileno. Cercano al amileno se encuentra por asociación el «propileno»; desde el ámbito de «Wilhelm» sale a su encuentro Múnich con los Propileos. En propileno-propileos confluyen ambos círculos de ideas. Como por un compromiso, este elemento intermedio llega entonces al contenido del sueño. Se ha creado aquí un término medio común, que admite una múltiple determinación. Palpamos así que la múltiple determinación debe facilitar la penetración en el contenido del sueño. Con el propósito de esta formación de un término medio, se ha llevado a cabo sin reparos un desplazamiento de la atención desde lo propiamente mentado hacia algo próximo en la asociación.
El estudio del sueño de la inyección ya nos permite obtener cierta perspectiva sobre los procesos de condensación en la formación de los sueños. Pudimos reconocer la selección de elementos que aparecen varias veces en los pensamientos del sueño,