el sueño, pero que también la habría delatado.
Un ejemplo similar en lugar de muchos, que al fin y al cabo demostraban todos lo mismo:
Un gran patio en el que se queman cadáveres.
Él dice: De ahí me voy, no puedo ver eso. (Sin voz clara.) Luego se encuentra a dos pinches de carnicero y les pregunta: «Bueno, ¿les gustó?». Uno responde: Bueno, muy bueno no estaba. Como si hubiera sido carne humana.
El motivo inofensivo de este sueño es el siguiente: después de cenar, hace una visita con su mujer a unos vecinos honrados, pero de ningún modo apetitosos . La bondadosa anciana está precisamente tomando su cena y le ruega (para ello se emplea jocosamente entre hombres una palabra compuesta de significado sexual) que pruebe un poco. Él se niega, ya no tiene apetito. « Hombre, no sea exagerado , eso todavía lo tolera» o algo