refieren exclusivamente a los sueños típicos.
Predominio de deseos sexuales en los pensamientos oníricos latentes.
I. Cuanto más se ocupa uno de la resolución de los sueños, más dispuesto debe estar a reconocer que la mayoría de los sueños de los adultos trata material sexual y expresa deseos eróticos. Solo quien analiza verdaderamente los sueños —es decir, quien avanza desde el contenido manifiesto de estos hasta los pensamientos oníricos latentes— puede formarse un juicio al respecto; jamás quien se contenta con registrar el contenido manifiesto (como, por ejemplo, Näcke en sus trabajos sobre los sueños sexuales). Constatemos desde ya que este hecho no nos trae nada sorprendente, sino que se halla en completa concordancia con nuestros principios de la interpretación de los sueños. Ningún otro impulso ha tenido que experimentar desde la infancia tanta represión como el impulso sexual en sus numerosos componentes55, de ningún otro sobra tanta y tan