relaciones con personas de alta alcurnia, ascendiendo así en la vida («in die Höhe kommt»), pero al final «cae en descrédito» (baja cada vez más) cada vez más. La obra también le había recordado a otra, representada años atrás, que llevaba por título: «De peldaño en peldaño» («Von Stufe zu Stufe»), y en cuyo cartel anunciador se veía una escalera compuesta por varios peldaños.
Nun die weitere Deutung. En la calle X había vivido la actriz con quien él había mantenido la última y significativa relación. No hay ninguna taberna en esta calle.
Sin embargo, cuando pasó parte del verano en Viena por amor a la dama, se había hospedado en un pequeño hotel cercano. Al salir del hotel, le dijo al cochero: «Me alegro de no haber cogido al menos bichos» (por cierto, otra de sus fobias). A lo que el cochero respondió: «¡Pero cómo se va a hospedar uno ahí! Si eso no es ningún hotel, en realidad solo una posada».
Al mesón de carretera se vincula de inmediato el recuerdo de una cita:
Pero el mesonero del poema de Uhland es un manzano.
Nun setzt ein zweites Zitat die Gedankenkette fort:
No cabe la menor duda de lo que se quiere decir con el manzano y la manzanita. Un hermoso seno ocupaba también el primer lugar entre los encantos con los que la actriz había cautivado a mi soñador.
Wir hatten nach dem Zusammenhang der Analyse allen Grund anzunehmen, daß der Traum auf einen Eindruck aus der Kindheit zurückgehe. Wenn dies richtig war, so mußte er sich auf die Amme des jetzt bald fünfzigjährigen Mannes beziehen. Für das Kind ist der Busen der Amme tatsächlich das Einkehrwirtshaus. Die Amme sowohl als die »Sappho« Daudets erscheinen als