paso, me recuerda a estas personas.
Puedo crear una persona colectiva de otro modo también para la condensación onírica, uniendo rasgos actuales de dos o más personas en una sola imagen onírica. De este modo ha surgido el Dr. M. de mi sueño: lleva el nombre del Dr. M., habla y actúa como él; su complexión corporal y su padecimiento son los de otra persona, mi hermano mayor; un solo rasgo, el aspecto pálido, está determinado doblemente, ya que en la realidad es común a ambas personas.
Una persona mixta semejante es el Dr. R. del sueño de mi tío. Aquí, sin embargo, la imagen onírica está preparada de otro modo aún. No he unido rasgos propios del uno con rasgos del otro reduciendo para ello la imagen mnémica de cada uno en ciertos rasgos, sino que he seguido el procedimiento con el que Galton genera sus retratos de familia, a saber, proyectando ambas imágenes la una sobre la otra, con lo cual los rasgos comunes sobresalen con mayor intensidad, mientras que los que no coinciden se cancelan mutuamente y se vuelven borrosos en la imagen. En el sueño del tío resalta así, como rasgo intensificado de la fisonomía —perteneciente a ambas personas y por ello difuminada—, la barba rubia, que además contiene una alusión a mi padre y a mí, mediada por la relación con el hecho de encanecer.
La producción de personas colectivas y mixtas es uno de los medios de trabajo principales de la condensación onírica. Pronto se presentará la ocasión de tratar de ellas en otro contexto.
El acaecimiento de la ocurrencia «disentería» en el sueño de la inyección está asimismo determinado de múltiples maneras, por una parte a través de la homofonía parafrástica con difteria, por la otra a través de la relación con el