Que las relaciones sexuales de los adultos les resulten siniestras a los niños que las presencian y despierten miedo en ellos es, por decirlo así, resultado de la experiencia cotidiana. He dado como explicación de este miedo el hecho de que se trata de una excitación sexual que no es abarcada por su comprensión, la cual encuentra probablemente rechazo también porque los padres están enmarañados en ella, y que por eso se transforma en angustia. En un período vital aún más temprano, la moción sexual hacia la parte del par parental de sexo opuesto no tropieza todavía con la represión y se manifiesta libremente, como hemos oído (p. 194).
La misma explicación la aplicaría sin reservas a los ataques de pánico nocturnos con alucinaciones tan frecuentes en los niños (el pavor nocturnus). También en este caso solo puede tratarse de mociones sexuales no comprendidas y rechazadas, en cuyo registro probablemente se pondría de manifiesto asimismo una periodicidad temporal, ya que un aumento de la libido sexual puede ser generado tanto por impresiones excitantes accidentales como por los procesos de desarrollo espontáneos que se producen a arrebatos.
Mir fehlt es an dem erforderlichen Beobachtungsmaterial, um diese Erklärung durchzuführen. Den Kinderärzten scheint es dagegen an dem Gesichtspunkte zu fehlen, der allein das Verständnis der ganzen Reihe von Phänomenen, sowohl nach der somatischen als auch nach der psychischen Seite gestattet.
Als ein komisches Beispiel, wie nahe man, durch die Scheuklappen der medizinischen Mythologie geblendet, am Verständnis solcher Fälle vorbeigehen kann, möchte ich einen Fall anführen, den ich in der These über den Pavor nocturnus von Debacker 1881 (p. 66) gefunden habe.
Ein 13 jähriger Knabe von schwacher Gesundheit begann ängstlich und verträumt zu werden, sein Schlaf wurde unruhig und fast jede Woche