un acercamiento de ese tipo. La casita entre los dos palacios proviene de una reminiscencia del Hradčany en Praga y remite, por tanto, a la misma muchacha procedente de esa ciudad.
Cuando insisto ante los pacientes en la frecuencia del sueño edípico de mantener relaciones sexuales con la propia madre, obtengo por respuesta: No puedo recordar un sueño semejante.
Inmediatamente después, sin embargo, surge el recuerdo de otro sueño irreconocible e indiferente que se ha repetido frecuentemente en el sujeto en cuestión, y el análisis demuestra que se trata de un sueño del mismo contenido, es decir, nuevamente de un sueño edípico.
Puedo asegurar que los sueños disfrazados de relaciones sexuales con la madre son muchas veces más frecuentes que los sinceros58.
Hay sueños de paisajes o localidades en los que, durante el sueño mismo, se enfatiza la seguridad: «Ahí ya he estado antes». Este «déjà vu» tiene, sin embargo,