lejano ya ha sido grabado en el espíritu con mayor frecuencia e intensidad que un futuro
El problema de la regresión subyacente a este afán infantil fue entrevisto al menos por Hebbel: > «Los sueños que aportan algo totalmente nuevo, o incluso fantástico, no me parecen ni con mucho tan significativos como aquellos que matan todo el presente hasta el más leve soplo del recuerdo y arrastran al hombre de vuelta a la prisión de un estado pretérito. Pues en los primeros actúa tan solo esa misma facultad en la que se basan el arte y todo lo que se le aproxima más o menos, y que se suele llamar fantasía; pero en los segundos actúa una fuerza muy peculiar y enigmática que, en el sentido más propio, roba al hombre a sí mismo y vuelve a encerrar la estatua cincelada en el bloque de mármol». (Tgb., 6 de agosto