el puesto que con tanto esfuerzo se había ganado en un manicomio estatal.
Nos despierta interés la alocución: Auf Geseres, donde, según la situación fijada en el sueño, cabría esperar: Auf Wiedersehen, y su totalmente absurdo contrario: Auf Ungeseres.
Geseres es, según los informes que recabé de eruditos en las Escrituras, una palabra genuinamente hebrea, derivada de un verbo «goiser», y se deja traducir mejor por «sufrimientos ordenados, destino». Por el uso de la palabra en la jerga, uno creería que significa «lamentos y gemidos». Ungeseres es una acuñación propia y es la que primero atrae mi atención, dejándome al principio perplejo. La pequeña observación al final del sueño, de que ungeseres significa una ventaja frente a geseres, abre las puertas a las ocurrencias y con ello a la comprensión. Una relación de este tipo se da, en efecto, en el caso del caviar; el sin sal es más estimado que el salado . Caviar para el pueblo, «pasiones nobles»: en ello se oculta una alusión burlesca a una de las personas de mi hogar, de la que espero que, siendo más joven que yo, cuide del porvenir de mis hijos. A esto concuerda el hecho de que otra persona de mi hogar, nuestra buena niñera, se muestre bien reconocible en la cuidadora (o monja) del sueño. Entre el par salado-sin sal y Geseres-Ungeseres falta todavía, sin embargo, una transición mediadora. Esta se halla en « leudado y acimo (no leudado)»; en su salida en fuga de Egipto , los hijos de Israel no tuvieron tiempo de dejar fermentar la masa de su pan, y en recuerdo de ello comen todavía hoy pan ácimo en la época de Pascua. Aquí puedo ubicar también la ocurrencia repentina que me vino durante este fragmento del análisis.