Esta amenaza se desencadena al permitir el libre curso del proceso onírico. Las condiciones para su realización consisten en que se hayan producido repulsiones y que los impulsos desiderativos reprimidos puedan alcanzar la fuerza suficiente. Por lo tanto, se encuentran totalmente fuera del marco psicológico de la formación de los sueños.
Si no fuera porque nuestro tema, a través de este único factor —la liberación del Icc durante el sueño—, está relacionado con el tema del desarrollo de la angustia, podría prescindir de la discusión sobre el sueño de angustia y ahorrarme aquí todas las oscuridades inherentes a él.
La teoría del sueño de angustia pertenece, como ya he manifestado repetidamente, a la psicopedagogía de las neurosis. Quisiera decir: la angustia en el sueño es un problema de la angustia, no un problema del sueño. No tenemos nada más que ver con ella una vez que hemos señalado su punto de contacto con el tema del proceso onírico. Solo puedo hacer una cosa más. Puesto que he afirmado que la angustia neurótica proviene de fuentes sexuales, puedo someter los sueños de angustia al análisis para demostrar el material sexual en sus pensamientos oníricos.
Aus guten Gründen verzichte ich hier auf alle die Beispiele, die mir neurotische Patienten in reicher Fülle bieten, und bevorzuge Angstträume von jugendlichen Personen.
Análisis de pesadillas. – El pavor nocturnus.
Ich selbst habe seit Jahrzehnten keinen eigentlichen Angsttraum mehr gehabt. Aus meinem siebten oder achten Jahre erinnere ich mich an einen solchen, den ich etwa 30 Jahre später der Deutung unterworfen