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nydus/Die TraumdeutungPublic
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VI. La labor del sueño.

bien la persona del sueño lleva el nombre de una de sus personas de referencia —sabemos entonces, de un modo totalmente análogo al saber en la vigilia, que se alude a tal o cual persona—, mientras que los rasgos visuales pertenecen a la otra persona; * o bien la imagen onírica misma está compuesta de rasgos visuales que en realidad se reparten entre ambas. En lugar de mediante rasgos visuales, la participación de la segunda persona también puede estar representada por los gestos que se le atribuyen, las palabras que se la hace pronunciar o la situación en la que se la coloca. Con este último tipo de caracterización, la nítida diferencia entre la identificación y la formación de personas mixtas comienza a desvanecerse. Pero también puede suceder que la formación de dicha persona mixta fracase. Entonces, la escena del sueño se le atribuye a una persona y la otra —por lo general, más importante— se sitúa al lado como una presencia por lo demás no participativa. El soñador relata algo así como: Mi madre también estaba allí (Stekel). Un elemento semejante del contenido del sueño ha de compararse entonces con un determinativo en la escritura jeroglífica, el cual no está destinado a ser pronunciado, sino a explicar

Similitud, coincidencia.

Lo que justifica la unión de las dos personas, es decir, lo que la motiva, puede estar representado en el sueño o faltar. Por regla general, la identificación o la formación de personas mixtas sirve precisamente para ahorrar la representación de esto que tienen en común. En lugar de repetir: A me es hostil, pero B también, formo en el sueño una persona mixta a partir de A y B, o me imagino a A en una acción de índole diferente que por lo demás caracteriza a B. La persona

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