Existe también una fantasmagoría de las células ganglionares; el pasaje citado en la pág. 58 de un investigador sobrio y exacto como Binz, que describe cómo la aurora del despertar se desplaza sobre los cúmulos celulares adormecidos de la corteza cerebral, no se queda atrás, en cuanto a fantasmagoría e —improbabilidad, frente a los intentos interpretativos de Scherner. Espero poder mostrar que detrás de estos últimos se oculta algo real que, sin embargo, solo ha sido reconocido de manera difusa y no posee el carácter de generalidad al que una teoría del sueño puede aspirar. Por el momento, la teoría del sueño de Scherner, en su oposición a la médica, puede servirnos para ilustrar aproximadamente entre qué extremos vacila todavía hoy, con inseguridad, la explicación de la vida onírica.
h) Relaciones entre el sueño y las enfermedades mentales .
Quien habla de las relaciones del sueño con las perturbaciones mentales puede referirse a tres cosas: 1. relaciones etiológicas y clínicas, como cuando un sueño representa un estado psicótico, lo introduce o subsiste tras él. 2. Modificaciones que sufre la vida onírica en el caso de las enfermedades mentales. 3. Relaciones internas entre el sueño y las psicosis, analogías que apuntan a una afinidad esencial. Estas múltiples relaciones entre las dos series de fenómenos han sido en épocas anteriores de la medicina —y de nuevo en la actualidad— un tema predilecto de los autores médicos, como enseña la literatura sobre el objeto recopilada por Spitta, Radestock, Maury y Tissié. Recientemente, Sante de Sanctis ha prestado su atención a este contexto22. Para el interés de nuestra exposición bastará con rozar meramente este importante objeto.
Para ilustrar las relaciones clínicas y etiológicas entre el sueño y las psicosis, quiero exponer las siguientes observaciones como paradigmas.