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nydus/Die TraumdeutungPublic
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I. La literatura científica de los problemas del sueño

que perturba sus más hondas meditaciones y su labor intelectual más sagrada y seria».

Una luz más viva recae sobre la posición psicológica de estos pensamientos de contraste a partir de otra observación de Hildebrandt, a saber, que el sueño nos permite a veces mirar en profundidades y pliegues de nuestro ser que nos permanecen ocultos la mayor parte del tiempo en el estado de vigilia (p. 55).

La misma convicción la revela Kant en un pasaje de su Antropología, cuando opina que el sueño tal vez sirva para descubrirnos las disposiciones ocultas y revelarnos, no lo que somos, sino lo que habríamos podido llegar a ser si hubiésemos tenido otra educación; Radestock (p. 84)

con las palabras de que el sueño a menudo solo nos revela lo que no queremos confesarnos, y de que por eso lo injuriamos injustamente llamándolo mentiroso y embustero.

J. E. Erdmann expresa:

«Nunca me ha revelado un sueño qué se debe pensar de una persona; solo lo que yo pienso de ella y cuál es mi disposición de ánimo respecto a ella, eso lo he aprendido ya un par de veces de un sueño para mi propia gran sorpresa».

Y en un sentido similar opina J. H. Fichte:

«El carácter de nuestros sueños sigue siendo un espejo mucho más fiel de nuestro estado de ánimo general que aquello que averiguamos de él mediante la autoobservación en la vigilia».

Se nos hace notar que la aparición de estos impulsos, extraños a nuestra conciencia moral, solo es análoga a la disposición que ya nos es conocida

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