y una variante en el mismo lugar, p. 323.) A la inversa, en los Cuentos droláticos de Balzac, la favorita del rey dice para rechazar al entrometido clérigo: «La cosa que el rey ama aún no necesita la extremaunción».
Pero el significado sexual se extiende paulatinamente a todo aquello que se relaciona con el símbolo originario. La fragua, a través de la cual también la cigüeña deja caer al niño, se convierte en un símbolo femenino, y el deshollinador en un símbolo fálico109, como todavía se advierte por su actual significado de buena suerte; pues la mayoría de nuestros símbolos de la suerte eran originariamente símbolos de la fecundidad, como la herradura (huella del caballo), el trébol, la mandrágora, etc. Aún nuestra propia lengua actual ha conservado mucho del simbolismo del fuego: hablamos de la «luz de la vida», de «encenderse» en el amor, de «prenderse fuego» en el sentido