sueño y debe incorporarse a la interpretación del mismo.
I. Un ejemplo llamativo de esto ya lo he citado.
Una paciente no quiere contar su sueño porque es demasiado oscuro. Ha visto a una persona en el sueño y no sabe si era el marido o el padre. A continuación sigue un segundo fragmento de sueño en el que aparece un «recogedor de estiércol» (Misttrügerl), al cual se une el siguiente recuerdo. De joven ama de casa, ella le había manifestado una vez en broma a un joven pariente que frecuentaba la casa que su próxima preocupación debía ser la adquisición de un nuevo recogedor de estiércol. A la mañana siguiente recibió uno enviado, pero lleno de lirios de los valles.
Este fragmento de sueño sirve para representar la frase hecha «No crecido en mi propio estiércol» (no es cosecha mía). Si se completa el análisis, se entera uno de que en los pensamientos oníricos se trata de la repercusión de una historia oída en la juventud, de que una chica había tenido un hijo del cual era oscuro quién fuera en realidad el padre.
La representación onírica interviene, pues, aquí en el pensamiento en estado de vigilia y hace que uno de los elementos de los pensamientos oníricos sea representado por un juicio emitido en estado de vigilia sobre todo el sueño.
II. Un caso semejante: uno de mis pacientes tiene un sueño que le parece interesante, pues se dice a sí mismo inmediatamente después de despertar: Esto tengo que contárselo al doctor. El sueño es analizado y arroja las más claras alusiones a una relación que él había comenzado durante el tratamiento y de la cual se había propuesto no contarme nada70.
Extensión de la labor onírica a la vigilia.