medida en que, en esta tercera pieza del proceso onírico, se toma en consideración una dirección de curso, es de nuevo la progrediente.
Zur Verhütung von Mißverständnissen wird ein Wort über die zeitlichen Eigenschaften dieser Traumvorgänge wohl angebracht sein.
Ein sehr anziehender Gedankengang Goblots, der offenbar durch das Rätsel des Mauryschen Guillotinentraumes angeregt ist, sucht darzutun, daß der Traum keine andere Zeit in Anspruch nimmt als die der Übergangsperiode zwischen Schlafen und Erwachen. Das Erwachen braucht Zeit; in dieser Zeit fällt der Traum vor. Man meint, das letzte Bild des Traumes war so stark, daß es zum Erwachen nötigte. In Wirklichkeit war es nur darum so stark, weil wir bei ihm dem Erwachen schon so nahe waren. »Un rêve c’est un réveil qui commence.«
Los caminos psíquicos del proceso onírico.
Ya Dugas ha puesto de relieve que Goblot tiene que eliminar muchos hechos para mantener su tesis con carácter general. También hay sueños de los que uno no despierta, por ejemplo, algunos en los que se sueña que se sueña. Según nuestro conocimiento de la labor del sueño, es imposible que admitamos que esta se extiende únicamente al periodo del despertar. Por el contrario, debe resultarnos probable que la primera parte de la labor del sueño comience ya durante el día, todavía bajo el dominio del preconsciente. La segunda parte de la misma —la modificación mediante la censura, la atracción por parte de las escenas inconscientes, la penetración hasta la percepción— continúa probablemente durante toda la noche, y en este sentido siempre tendríamos razón si afirmásemos la sensación de haber soñado toda la noche, aun cuando no sepamos decir qué. Pero no creo que sea necesario suponer que los procesos oníricos mantengan verdaderamente, hasta tomar consciencia, la secuencia